Guía de fibromialgia

¿Qué es la fibromialgia?

La fibromialgia es un dolor real que los exámenes no logran ver. No está en tu cabeza ni es un defecto de personalidad: es un sistema nervioso que aprendió a amplificar el dolor y que puede aprender a regularse. En esta guía te explico qué es, por qué duele, cómo se diagnostica y qué funciona para tratarla.

La historia de Laura

Permíteme presentarte a Laura. Tiene 42 años, trabaja en una oficina y tiene dos hijos. Hace cinco años empezó a sentir un cansancio que no se quitaba con nada. Luego vino el dolor: primero la nuca, después la espalda baja y finalmente todo el cuerpo, como si hubiera corrido una maratón de 100 kilómetros sin haber salido de su casa.

Laura fue al médico. Le hicieron análisis de sangre, radiografías y resonancias, y todo salía "normal". Sus familiares, con buenas intenciones, le decían: "Estás estresada. Debes dormir más". Pero ella sabía que era algo más. El dolor era real, pero invisible para los ojos del sistema de salud.

Visitó al reumatólogo, al neurólogo, al psiquiatra. Al final recibió el diagnóstico de fibromialgia, que muchas veces se siente como una condena porque llega con una frase demoledora: "Esto no tiene solución, haga estiramientos y no se estrese". Esa frase no es cierta, y esta guía existe para explicarte por qué.

Qué es la fibromialgia

La fibromialgia es un síndrome de dolor crónico generalizado que casi siempre viene acompañado de fatiga, sueño no reparador y dificultades para concentrarse.1 Su nombre viene de fibra (latín: fibra, tejido), mio (griego: músculo) y algia (griego: dolor).

Antes se llamaba reumatismo muscular o fibrositis, porque se creía que era una inflamación del músculo. Esa idea perdió fuerza cuando las biopsias de músculo de los pacientes salían iguales a las de personas sanas. Hoy sabemos que el problema no está en el músculo, sino en cómo el sistema nervioso procesa el dolor.

Entre el 2 y el 4% de la población tiene síntomas de fibromialgia, aunque muchas menos personas reciben el diagnóstico.1 Se diagnostica mucho más en mujeres, pero también afecta a hombres.

Síntomas de la fibromialgia

Dolor generalizadoEn muchas partes del cuerpo, que cambia de lugar y de intensidad.
Fatiga profundaUn cansancio que no se quita descansando.
Sueño no reparadorDuermes, pero amaneces como si no hubieras dormido.
Niebla mental (fibroniebla)Olvidos, dificultad para concentrarte y encontrar palabras.
HipersensibilidadUn roce, la ropa, un ruido o el frío se sienten exagerados.
Hormigueos y rigidezSensaciones de hormigueo (parestesias) y rigidez al levantarte.
Colon irritableDistensión, estreñimiento, diarrea o dolor abdominal.
Ansiedad y ánimo bajoEl dolor y el ánimo se alimentan entre sí.

Si te identificas con varios de estos síntomas, puedes hacer el autodiagnóstico de fibromialgia. No reemplaza una consulta, pero te da una primera orientación.

Por qué duele: la alarma de carro rota

Piensa en tu sistema nervioso como la alarma de un carro. Su función es sonar solo cuando hay un peligro real. En la fibromialgia la alarma está rota y el sensor es hipersensible: un gato que camina sobre el capó, un roce de la ropa o un sonido fuerte la disparan a todo volumen.

Esto se llama sensibilización central o amplificación del dolor. Tu cerebro subió el volumen de las sensaciones al máximo, y convierte un susurro en un grito, o un roce en un hormigueo desagradable.

Lo que se ve en el cerebro

En un estudio con resonancia magnética funcional, una presión en el pulgar que en personas sanas apenas activaba el cerebro, en pacientes con fibromialgia activaba muchas más regiones relacionadas con el dolor. Con la misma presión, el cerebro de quien tiene fibromialgia "siente" mucho más.3 El dolor no es imaginario: se puede ver.

El sueño: la alarma que no se apaga de noche

En la fibromialgia la alarma no se detiene ni siquiera al dormir. Disminuye el tiempo de sueño profundo, la etapa en la que se reparan los músculos y se procesan los recuerdos. Por eso el sueño no repara, y el mal dormir trae más fatiga, más niebla mental y más dolor. Se ha visto que privar de sueño profundo a personas sanas reproduce síntomas parecidos a la fibromialgia, sobre todo dolor muscular y cansancio.

El estrés crónico: el acelerador pegado

¿Qué rompió la alarma? En nuestra sociedad, con mucha frecuencia, el estrés crónico. Tu cuerpo tiene un sistema de manejo del estrés, el eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal, que funciona como el acelerador de un carro: cuando el peligro pasa, el pie se levanta. Pero si vives en estrés constante (exceso de trabajo, traumas, emociones intensas por mucho tiempo), el pie se queda pegado.

En la fibromialgia hay una mayor activación del sistema nervioso simpático, la parte de "lucha o huida": el cuerpo vive en modo emergencia las 24 horas. Esto altera neurotransmisores como la serotonina y la noradrenalina, que regulan el bienestar y el dolor, y se traduce en fatiga, ansiedad y mal sueño. Un evento muy estresante o traumático (un accidente, un duelo) puede ser el detonante en una persona que ya tenía predisposición.

Dolor y ánimo: un círculo que se puede romper

La ansiedad y la depresión son muy frecuentes en la fibromialgia, y no por debilidad: comparten las mismas alteraciones químicas. El dolor lleva a evitar las actividades que disfrutas, eso trae aislamiento, el aislamiento baja el ánimo y el ánimo bajo aumenta el dolor. La forma de romper ese círculo es con pasos pequeños: una caminata corta, una llamada, una actividad que te guste, aunque sea por pocos minutos.

Si tú o alguien cercano tiene pensamientos de hacerse daño, busca ayuda de inmediato: llama a la línea 123 o acude a urgencias. Preguntarle a alguien si está pensando en el suicidio no le mete la idea; es una forma de cuidarlo.

Cómo se diagnostica

No existe un examen de sangre ni una imagen que diagnostique la fibromialgia. El diagnóstico es clínico: se basa en tu historia de dolor generalizado y en los demás síntomas (fatiga, sueño, concentración). Desde 2010, los criterios del Colegio Americano de Reumatología ya no exigen contar "puntos dolorosos", sino que tienen en cuenta todo este conjunto de síntomas.1

Los exámenes sí sirven, y mucho, para descartar otras enfermedades que pueden parecerse o empeorarla: deficiencia de vitamina D o B12, anemia, hipotiroidismo, enfermedades autoinmunes como el lupus o la artritis reumatoide, apnea del sueño o síndrome de piernas inquietas. Por eso son importantes la valoración médica y los controles.

Si ya tienes el diagnóstico, el cuestionario FIQ te ayuda a medir cuánto afecta tu vida y a hacer seguimiento de tu tratamiento.

Mitos y verdades sobre la fibromialgia

Falso"Si mis exámenes salen normales, no tengo nada."

Los exámenes de rutina descartan otras enfermedades, pero no diagnostican la fibromialgia, porque el problema está en cómo el sistema nervioso procesa el dolor.

Falso"El dolor de la fibromialgia es imaginario."

Tiene un origen neurobiológico real, y se ha visto en estudios de imagen del cerebro.

Falso"La fibromialgia es una enfermedad autoinmune."

Es un tema en debate, pero no funciona como el lupus o la artritis reumatoide, donde hay anticuerpos que atacan los tejidos.

Falso"La fibromialgia siempre empeora con los años."

Puede empeorar si no se trata, pero muchas personas se estabilizan o mejoran mucho. La evolución depende en buena parte de los hábitos y del manejo del sistema nervioso.

Falso"La fibromialgia no tiene tratamiento."

No hay una pastilla que la cure, pero sí hay tratamientos que mejoran mucho la calidad de vida.

Falso"Solo les da a las mujeres."

Es mucho más frecuente en mujeres, pero los hombres también la tienen, y muchas veces se les diagnostica menos.

Verdad"El frío aumenta el dolor."

El frío contrae músculos y tendones. Para la medicina china, además, el frío estanca la energía y la sangre.

Verdad"Dormir mal una noche aumenta el dolor al día siguiente."

El sueño profundo es clave para regular el dolor; por eso cuidar el sueño es parte del tratamiento.

Falso"Si hago ejercicio más intenso, mejoro más rápido."

Un esfuerzo intenso al principio puede desatar una crisis de dolor. Lo que funciona es empezar suave y aumentar poco a poco. Tampoco es mejor quedarse quieto: el reposo total aumenta la rigidez.

La mirada de la medicina china

La Medicina Tradicional China no separa la mente del cuerpo. Para ella, donde hay dolor hay un estancamiento de Qi, y en la fibromialgia ese estancamiento ocurre entre la piel y los músculos. Casi siempre se combinan tres desequilibrios: el estrés que estanca el Qi del Hígado, la humedad que se acumula como barro y el agotamiento del Bazo y el Riñón. Entender cuál predomina en ti permite un tratamiento a tu medida. Te lo explico a fondo en fibromialgia según la medicina china, y puedes empezar con el cuestionario chino de fibromialgia.

¿Tiene tratamiento la fibromialgia?

Sí. Las guías actuales recomiendan un tratamiento combinado, ajustado a los síntomas de cada persona: educación sobre la enfermedad, ejercicio progresivo, terapia cognitivo-conductual y, cuando hace falta, medicamentos como la duloxetina, la amitriptilina o la pregabalina.1,2 Los medicamentos son herramientas útiles, pero solos no van a la raíz del problema.

En mi consulta sumo a eso las herramientas de la medicina china y los hábitos que dependen de ti. Empieza por aquí:

Tu dolor es real, pero no tiene por qué ser tu destino

Si tienes fibromialgia o sospechas que la tienes, te atiendo en mi consultorio en Pereira o en consulta virtual. Revisamos tu historia completa y armamos un plan que integra la medicina occidental con la medicina china.

Preguntas frecuentes

¿La fibromialgia se cura?

No hay un tratamiento único que la elimine en todos los casos, pero sí es posible mejorar mucho, y algunas personas llegan a resolver sus síntomas por completo. Requiere constancia y un trabajo que combina tratamiento médico, movimiento, sueño, alimentación y manejo del estrés.

¿Qué médico trata la fibromialgia?

Suelen tratarla el reumatólogo, el médico general o familiar y los especialistas en dolor. Un enfoque integrativo suma la acupuntura, la medicina china y los cambios de estilo de vida al tratamiento convencional.

¿La fibromialgia es hereditaria?

Hay cierta predisposición, y por eso es más frecuente en algunas familias, pero no se hereda de forma directa. En la mayoría de los casos se combina esa predisposición con detonantes como el estrés crónico, un trauma o el mal dormir.

¿Puedo trabajar y hacer ejercicio con fibromialgia?

Sí, y de hecho moverse es parte del tratamiento. La clave es adaptar la intensidad a tu cuerpo: muévete hasta donde sientas que tu cuerpo se abre, no hasta donde sientas que colapsa.

Dr. Juan Diego Velásquez

Dr. Juan Diego Velásquez Agudelo

Médico y Cirujano de la Universidad de Antioquia, con formación en Medicina Tradicional China, Acupuntura y Moxibustión en la Escuela Neijing de Medellín. Atiende en Pereira, donde integra la medicina occidental con la medicina china en el tratamiento del dolor crónico y la fibromialgia. Autor de Fibromialgia: Guía Integrativa para Recuperar tu Salud.

Referencias

  1. Häuser W, Ablin J, Fitzcharles MA, et al. Fibromyalgia. Nat Rev Dis Primers. 2015;1:15022. doi:10.1038/nrdp.2015.22
  2. Clauw DJ. Fibromyalgia: a clinical review. JAMA. 2014;311(15):1547-1555. doi:10.1001/jama.2014.3266
  3. Gracely RH, Petzke F, Wolf JM, Clauw DJ. Functional magnetic resonance imaging evidence of augmented pain processing in fibromyalgia. Arthritis Rheum. 2002;46(5):1333-1343. doi:10.1002/art.10225
  4. Wolfe F, Clauw DJ, Fitzcharles MA, et al. The American College of Rheumatology preliminary diagnostic criteria for fibromyalgia and measurement of symptom severity. Arthritis Care Res. 2010;62(5):600-610.